51º Día: Finde en la costa norte



29 de Febrero: Aloha viernes! Con el comienzo del fin de semana las carreteras se llenan de gente, las playas se plagan de familias hawaiianas las cuales aterrizan con sus enormes 4x4 de suspensión tan elevada que para montarse dentro del coche, uno debe subirse primero a las ruedas. Algunos se instalan para pasar el día de pic-nic y otros para disfrutar del fin de semana al completo, llegando equipadísimos con tiendas, techos de lona para tapar las mesas, neveras-cooler gigantescas y hasta con ruedas para moverlas sin problema, ya que las llenan de hielo y bebidas, sumando varias barbacoas, cómodas sillas para los familiares más ancianos y hasta juguetes para entretener a los niños más pequeños.
Nos despertamos y como cada mañana, yo marchaba hacia el lavabo entretanto Alex sacaba de la tienda los vasos, cucharas, cacharros, café, azúcar, pan, huevos, galletas y mechero para encender el fuego, esperando que yo regresara con el cazo lleno de agua para prepararnos el primer café de la mañana. Por suerte en V-land no se juntaba tanta gente como en los beach park y a pesar de que tanto en el agua como en la arena la población aumentaba, podíamos estar tranquilos sin pelotas de fútbol rebotando en nuestras cabezas o niños llorando junto a nuestras orejas. Aún así, antes del atardecer habíamos regresado al camping que ya estaba completo, con un cartel en la recepción anunciándolo y nuestro campsite vecino, poblado con cinco tiendas y unas 8-9 personas, cortando la paz que suele haber en Malaekahana durante los días de semana. Era comprensible, sentados debajo del techo de nuestra tienda nos imaginábamos cómo sería trabajar en Honolulu todos los días, ansiando llegara aquel fin de semana que llevas planeando con los colegas, para ir hasta el north shore de acampada.