35º DÍA: Otro adiós... sin despedida

Zona común en Arnott's Lodge
13 de febrero: Era nuestro último día en Big Island, así que Alex lo tuvo en cuenta y se pegó una doble sesión de surfin’ en Honoli'i, despidiéndose así de la costa este ya que regresamos al audaz norte de Oahu. Yo también aproveché mi solitario tiempo donde Arnott, por lo que me dispuse a realizar mi particular sesión de estética, ya que nuestros últimos días de comodidad deluxe y electricidad, llegaban a su fin. En el tiempo que compartimos juntos, preparamos las mochilas para marchar al día siguiente y por la tarde estuvimos charlando con Tony, un hombre que vivía en Kona, el lado oeste de Big Island, y nos contaba que se alojaba allí para poder hacer negocios en la costa este. Al preguntarnos de dónde veníamos nosotros, también nos contó que, casualmente, en su juventud había estado por Mallorca navegando y conociendo toda la zona balear del mediterráneo. 
Cuando anocheció, muchos huéspedes comenzaron a preguntarse un poco por una charleta que viajaba sola, ya que ninguno la había visto por el albergue en todo el día. A veces resulta increíble cómo puedes llegar a relacionarte y hasta acostumbrarte, a las rutinas de los otros viajeros, cuando compartes alojamiento durante varios días en un mismo sitio.
Hasta la próxima Honoli'i, buenas noches Hilo y hasta (espero) pronto, oriental noche de Hawai'i.