8º DÍA: Aterrizando en Kauai, la isla jardín

Poipu sunrise
17 de enero: Nos levantamos tempranito –por obligación-, para terminar de guardar las cosas y desmontar el tenderete.
Nos despedimos de los gatus y las gallinas, brindándoles el pan y embutido que nos sobró y a las 8 de la mañana, ya estábamos saliendo del camping hacia el aeropuerto de Honolulu, por la Kamehameha Hwy..
Entrando en la ciudad, perdí de vista un maldito desvío haciendo que nos perdiéramos, otra vez, terminando en la costa oeste. Cambiamos de sentido y logré encontrar las indicaciones, que estaban en la revista que nos dio el rent a car, para encontrar la Nimitz Hwy., que finalmente nos dejaría en Álamo. Llegamos allí más tarde de las 10 de la mañana y entregamos el coche; antes de salir del camping, lo había lavado un poco con una botella para quitarle un poco de mierda pero fue de puro maruja, ya que dan por sentado que los entregan siempre sucios; solo controlan que no tenga ningún daño evidente por fuera –Muy Importante: ser precavid@s e informar sobre cualquier deterioro que vean, ANTES de salir del parking del rent a car, en un papel que te suelen dar para apuntarlo-.
Todo correcto, así que nos montamos en el shuttle bus que nos llevaría hasta la puerta de GO AIRLINES; al hacer el check in tan pronto, la recepcionista nos preguntó si queríamos ir en un vuelo anterior al que teníamos reservado y aceptamos rápidamente. Enseguida pasamos al control de metales y de algo más, que no sabemos qué era, porque nos hicieron parar delante de nuestra mochilas, mientras le pasaban un círculo de algodón por dentro y por fuera, de los que uso para desmaquillarme los ojos. Como todavía no habíamos desayunado y el aeropuerto es súper caro, compramos 1 café & 1 muffin para compartir y al ratillo, salimos caminando a la pista de aterrizaje para subir a un charter junto con –solo- 6 pasajeros más… exagerao. A la ½ hora ya habíamos aterrizado en Lihue, Kauai.
Recogimos las mochilas, la carpa, la tabla, los montones de revistas de información que había en el baggage claim y salimos directamente a la calle… sin puertas ni nada; solo una arcada y ya estábamos fuera. Caminamos hasta un paso de peatones, cruzamos para ir a la oficina de Álamo, papeleo y ya con todo cargado, estábamos again on the road. Como realmente no teníamos mucho que hacer, porque no podíamos instalarnos en el camping –según las reglas, porque ese día estaba cerrado x mantenimiento-, decidimos ir a visitar el que habíamos elegido, para ver si molaba. Nos trasladamos hasta Anini Beach Park, cogiendo el Kalihiwai Rd. –camino que al día siguiente, descubriríamos tenía un hermano gemelo, con el mismo nombre, siendo el otro el que realmente nos llevaba hasta el camping- y bajamos por un camino muy pintoresco entre colinas verdes hasta que la carretera terminó abruptamente, en la desembocadura de un río junto a la playa. Ni duchas, ni barbacoas, ni baños… solo unos químicos que estaban horrendamente sucios, con avispas volando por encima de la letrina. Aún así, la zona era hermosa; el mar entraba a una laguna que continuaba a través del cauce de un río, rodeado de árboles y plantas de diferentes especies.
Cuando volvimos al coche, cogí los papeles que tenía detrás en la mochila y me di cuenta, que el camp que habíamos elegido –aunque en realidad no sean campings, sino playas en las que está permitido acampar- no era ese, sino Anahola, que quedaba un poco más al este y bueno… hasta allí fuimos. Era estrecho, con mesas de picnics, duchas frías al aire libre, baños con luz y… ¡enchufes!, ya se acabó el problema de buscar sitios donde recargar la batería del portátil. Completamente decididos, con que éste sería nuestro nuevo hogar hasta el 24 de enero, tiramos hacia Lihue para comprar provisiones en el K-Mart. Aparcamos y empezamos a dar vueltas por la inmensa nave, que organiza a este supermercado de… todo. Pero de todo, eh? Compramos hasta 2 almohadas x $5.
Finalmente pasamos por la tentación de Alex, el Taco’s Bell, donde probé las chalupas que le volvieron loco cuando vivió en Usa. Como ya estaba empezando a caer el sol, fuimos hacia el sur en busca de Poipu beach, para no perder de vista su famoso atardecer. Dimos vueltas, nos pasamos de largo, volvimos y terminamos en una playa, que no era justamente Poipu, pero allí nos quedamos. El sol desapareció primero detrás de unas nubes para terminar escondiéndose vertiginosamente en el horizonte. Después de filmar, echar fotos sin parar y zanganear un rato, volvimos al coche para sacar la ropa de las mochilas ya que aquella noche, nos tocaba dormir en el coche. Acomodamos todo un poco en el maletero, en el mismísimo parking del Hyatt de Poipu, un cuadro muy hippie que por la evidente indiferencia de los transeúntes, suele ser normal por aquí. Partimos nuevamente hacia la costa este, intentando encontrar dónde aparcar para pasar la noche, pero yo ya estaba harta de estar metida en el coche y encima, a oscuras, no se veía un carajo y las indicaciones que traíamos no eran para nada buenas. Tratamos de encontrar Hanamaulu y fue casi imposible; salimos del pueblo pero volvimos porque creí ver un camino que podría llevarnos hasta allí, así que bajamos por el Hanamaulu road y nada… el camino se terminaba en una urbanización, dimos la vuelta y vimos que había otro camino que continuaba descendiendo y… ¡sí!, llegamos a la sombría playa. La verdad que el ambiente era medio raro: en un extremo había 2 coches de policía que parecían estar echando homeless de la zona y había mucha movida de gente, así que pensamos que en la playa de Kapa’a no habría tanto lío. Super cansado de dar tantas vueltas, fuimos hasta el parking del beach park de Kapa’a, re-acomodamos el coche y yo me acosté en el asiento de atrás, Alex en el del copiloto y en el del conductor… la tabla.
RESUMEN:
GO AIRLINES: Buenos precios para viajar entre islas.
ANINI BEACH PARK: El camping y el verdadero camino para llegar hasta el camping.
POIPU: No te pierdas uno de sus atardeceres.
K-MART en LIHUE: Supermercado gigante
HANAMAULU: Encuentra la vía fácil hacia el camping, sin perderte, justo aquí.
KAPAA BEACH PARK: Playa junto al pueblo de Kapa'a donde se puerde dormir... en el coche.