4º DÍA: Organizándonos en Honolulu

13 de enero: Un día más amaneciendo sola, a eso de las 7 de la mañana, optando ir a caminar por la playa de Malaekahana hasta el final de la bahía, para hacer un poco de ejercicio. Al regresar lo encontré a Alex medio espabilado, saliendo del restroom con cara de zombie.
Pensamos en ir a Honolulu por la mañana, ya que las sesiones de los últimos días lo habían machacado bastante a Alex por la falta de costumbre, para conseguir un sitio donde enchufarnos, conectarnos y resolver cuándo nos marcharíamos de Oahu.
Entramos a la city por Punchbowl St. y acabamos aparcando en el Centro Comercial Ward. Entramos al Starbuck’s creyendo que tendríamos conexión asegurada y la había… pero pagando. Las redes a elegir eran Roadrunner o Tmobile, siendo más económica la primera (1$+tax la primer hora y 0.05$+tax el minuto). Días más tarde, conoceríamos conexiones wifi gratis: más vale estudiar un poco los sitios donde coger señal y así evitar pagar por tontería.
Compramos los pasajes para partir hacia Kauai el 17 de enero, i/v solo por $110 y también reservamos el coche de alquiler, por 2 semanas, que con el seguro incluído fueron unos $569 – carízzzimoooo!, pero es lo que hay… Oahu sin coche es solo Honolulu, y en invierno no hay más que turistas, centros comerciales que venden ballenas, camisetas de flores y poco surf-.
Salimos del café y dimos una vuelta por el centro comercial Ala Moana; vimos como había anuncios de HELP WANTED o NOW HIRING en casi todas las tiendas. Regresamos al coche, tiramos por la Likelike Hwy. y después por la Kamehameha hacia el este, hasta el Taco’s Bell del centro comercial de Laie –cercano al camping- pensando en comer allí y probar las “chalupas” de las que siempre me había hablado Alex; como era domingo, estaba todo cerrado, así que volvimos un poco hacia atrás al Polynesian Center donde había un McDonald’s – para nosotros más conocido como Ronnie Mandola -. Aproveché para recargar batería ya que había un enchufe y de paso, vimos una película mientras comíamos.
Ya con la batería cargada, volvimos al camping para que Alex cogiera la tabla y se fuera a surfear, mientras yo me quedé cambiando la música del mp3 y cantando dentro de la carpa. Al poco rato Alex regresaría, ya que el norte estaba pasado. Los días se hacen cortos si uno no se levanta muy pronto, ya que anochece a las 6 de la tarde y moverse por la isla, tampoco es una cuestión de pocos minutos, no.
Fogata para preparar la cena: lacitos con salsa filetto mezclado con trozos que sobraron del filete de caucho de la noche anterior, consiguiendo que la receta fuera un éxito.
RESUMEN
WIFI GRATIS: Apple Store en el CC Ala Moana – Honolulu-


CAFÉ: Olvídate de la franquicia de la sirena, contamínate con el delicioso Kona Coffe French Vanilla que venden en máquinas, a menos de 2$ ! Los encontrarás en los supermercados Foodland, que están desparramados por toda la isla…
POLYNESIAN CENTER: En el Mc Donald’s hay enchufes (los más cercanos al Malaekahana) para recargar baterías, junto a las mesas.